Esta síntesis de mayo de 2026 resume un mes en el que la ciencia y la tecnología en el Peru reforzaron la capacidad institucional para reducir riesgos, impulsar la biodiversidad y acelerar la innovación. En el campo climático, SENAMHI actualizó la base de datos PISCOp v3.0, amplió cobertura con datos regionales y avanzó en el desarrollo de pronósticos agroclimáticos basados en IA para la cadena de valor del cacao en San Martín, fortaleciendo la resiliencia climática de pequeños y medianos productores. Además, se presentaron escenarios al 2050 para la zona andina y amazónica, con herramientas como la plataforma Tiempo para interactuar con modelos numericos y radaría futura. Estas acciones reforzaron la toma de decisiones informadas y la gestión del riesgo en el sector agropecuario. En geociencias, INGEMMET mostró mapas de prospectividad impulsados por IA para la franja costera central y zonas andinas, subrayando Minerales Críticos para la transición energética y la necesidad de ampliar ANAP y proyectos sostenibles. En pesquería, IMARPE logró la certificación MSC para anguila Ophichthus remiger, lo que fortalece la sostenibilidad y la trazabilidad; y el Instituto contribuyó con datos, vigilancia y metodologías para el manejo responsable de recursos marinos. IIAP avanzó en piscicultura amazónica: capacitó a comunidades en Fernando Lores, Nieva y Panjuy y entregó 50 000 alevinos de gamitana para diversificar la producción y mejorar la seguridad alimentaria. INS impulsó la innovación en salud a través de talleres de propiedad intelectual y transferencia tecnológica; UPCH instaló nuevos canales de atención y promovió la etica en investigación; CONCYTEC difundó la radiografía de la investigación nacional y organizó PERU INVESTIGA 2026, destacando alianzas con universidades, sector privado y agencias de financiamiento. ProINNÓVATE destinó más de 66 millones de soles para incubadoras regionales y amplió la red CITE con centros privados como Natural Fiber’s Tech; INAIGEM avanzó en formación de talento en glaciología y educación ambiental. Estas iniciativas resaltan sinergias entre ciencia, tecnología e innovación para generar un impacto real en comunidades y ecosistemas.
En responsabilidad institucional, INACAL fortalecó normas técnicas para la papa y otros productos, mientras IMARPE aprobó la ISO 9001:2015 en su sistema de gestión de la calidad y avanzó hacia la ISO 37001 para prevención de soborno. El sector educativo y la divulgación también avanzaron, con iniciativas para difundir conocimiento en Arequipa, Lima y la Amazonía, y con actividades de foros y ferias para acercar la ciencia a jóvenes y comunidades vulnerables. En el ámbito espacial, Tumi Robotics avanzó hacia soluciones robóticas para exploración lunar, mostrando el potencial de innovación peruana en escenarios globales.
En conjunto, mayo 2026 evidenció un ecosistema CTI más cohesionado: se fortalecieron capacidades locales, se impulsó la innovación abierta, se ampliaron redes de cooperación regional y se aceleró la transferencia de tecnología desde universidades hacia empresas y comunidades. Todo ello apunta a un desarrollo más sostenible, con más oportunidades de empleo, mejor gestión de riesgos y mayor impacto de la ciencia en la vida diaria de las peruanas y los peruanos.
