Fuente: IIAP
La Amazonía peruana enfrenta la pérdida de varillales por la extracción de arena. El IIAP, dependiente del Ministerio del Ambiente, desarrolla alternativas para acelerar su recuperación.
Las canteras abandonadas no recuperan su cobertura vegetal de manera adecuada; al retirar la capa de suelo orgánico, queda expuesto un sustrato duro conocido como la “peña negra”, que dificulta la regeneración y la vuelta de la vegetación. Los varillales son ecosistemas singulares que crecen en suelos ácidos y pobres en nutrientes, hospedando flora y fauna muy especializadas.
La propuesta de restauración se centra en las “islas de fertilidad”: aprovechar micrositios donde aún existe materia orgánica para iniciar la recuperación, en lugar de aplicar reforestaciones masivas en áreas degradadas. En las canteras estudiadas, estos micrositios con materia orgánica presentan alrededor del 7% de este componente, frente a menos del 1% en zonas desnudas, lo que ayuda a identificar los mejores lugares para empezar.
La estrategia incluye hojarasca, restos leñosos, materia orgánica y coberturas herbáceas con leguminosas para mejorar la calidad del suelo, así como la reintroducción de especies forestales propias de los varillales para formar “núcleos” o “islas de diversidad”. Estas islas buscan reactivar procesos ecológicos y facilitar la llegada gradual de otras especies, en lugar de una plantación masiva sin considerar el sustrato.
Una intervención basada en una línea base permite conocer el grado de degradación y las características del sustrato, ya que la calidad del suelo condiciona la velocidad de recuperación. También se propone una transición para reducir la presión sobre los varillales sin afectar la actividad económica, fortaleciendo la fiscalización ambiental y promoviendo la extracción fluvial de arena como alternativa para disminuir impactos.
