Source: Hub de Innovación Minera del Perú
La minería peruana está en un punto de inflexión hacia operaciones más eficientes y con menor impacto ambiental. Este impulso se apoya en tres ejes: eficiencia energética, electrificación de equipos y la integración de energías renovables.
La optimización de procesos como chancado, molienda, bombeo y ventilación reduce pérdidas, baja costos y mejora la productividad, al tiempo que disminuye emisiones. La electrificación de flotas y equipos, especialmente en operaciones subterráneas, puede disminuir la dependencia de combustibles fósiles, siempre que la electricidad provenga de fuentes renovables y exista confiabilidad de suministro.
La información de MINEM muestra que, en 2024, el subsector minero representó alrededor del 9% del PBI, concentró el 64,2% del valor de las exportaciones peruanas y atrajo inversiones por USD 5002 millones. En este contexto, la transición energética deja de ser una opción y pasa a ser una necesidad para sostener la competitividad.
La innovación es el motor clave: más allá de identificar oportunidades, se trata de probar, validar y escalar soluciones en campo para generar evidencia de impacto real. Hub de Innovación Minera del Perú destaca la importancia de acelerar la adopción tecnológica para que las mejoras en eficiencia y sostenibilidad se traduzcan en resultados medibles.
En resumen, la minería peruana busca una lectura más inteligente de su energía: menos consumo, menos emisiones y más valor para las comunidades y la economía. Con compromisos concretos y soluciones probadas, el sector puede avanzar hacia una producción más inteligente, resiliente y competitiva a nivel global.
