Fuente: INGEMMET
El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) ha evaluado un deslizamiento-flujo activo en Sisco, Ancash. El movimiento se originó en laderas saturadas de agua y evolucionó a un flujo de detritos (huaico) que descendió por la quebrada Sanachgan y recorrió más de 7,5 km hasta desembocar en el río Marañón.
El área afectada es de unas 33,5 hectáreas. La escarpa principal mide aproximadamente 200 metros de extensión y tiene entre 15 y 20 metros de altura, con una diferencia de nivel de unos 770 metros entre la cabecera y el pie. En las inspecciones se observaron grietas, escarpas secundarias y surgencias, señales de que la inestabilidad persiste y podría reactivarse ante lluvias intensas o sismos.
Además, se identifica un deslizamiento activo adyacente al movimiento principal, cercano al centro poblado de Sisco, con deformaciones recientes que amenazan a viviendas cercanas.
El estudio concluye que el sector continúa siendo propenso a nuevos movimientos debido a materiales geológicos poco competentes, pendientes altas y saturación del terreno, sumados a antecedentes de deslizamientos en la zona. Por ello, se recomiendan medidas de reducción del riesgo, restricción de nuevas edificaciones y un monitoreo permanente para proteger a la población y la infraestructura.
Para más información, consulta el informe en: enlace.
