Source: Diario Gestión
La ciberseguridad se ha convertido en un eje estratégico para las empresas peruanas en un mundo cada vez más digital y dependiente de IA. Un estudio global de 2026 señala que la IA es decisiva para la protección, pero también genera riesgos para ataques más rápidos y difíciles de detectar. En la región, el BID y la OEA muestran avances en madurez cibernética desde 2020, aunque persisten brechas de talento, recursos y coordinación. En Perú, se destacan mejoras en la respuesta a incidentes, la protección de infraestructuras críticas y la cooperación institucional; sin embargo, el reto es consolidar estos logros ante una mayor digitalización y exposición transfronteriza.
Las ocho prioridades para 2026, propuestas por KPMG, delinean un camino claro:
- Preparar a la fuerza laboral para la seguridad autónoma: formar equipos que trabajen con IA, automatización y SOCs más inteligentes.
- Navegar la geopolítica, la resiliencia y el cumplimiento: arquitecturas seguras y flexibles ante tensiones y regulaciones.
- Asegurar los sistemas de IA: gobernanza, supervisión humana, pruebas y controles desde el diseño.
- Gestionar identidades no humanas: gestionar cuentas de IA y credenciales de máquina con nuevos modelos de control.
- Habilitar la hiperconectividad TI/OT: ampliar la superficie de ataque y proteger sistemas digitales, físicos e industriales.
- Transitar hacia la criptografía post-cuántica: anticipar amenazas de la computación cuántica.
- Proteger la detección y respuesta en la cadena de suministro: monitorear continuamente a terceros y proveedores.
- Ampliar el rol del CISO: convertir al líder de seguridad en asesor estratégico del negocio.
Para las empresas peruanas, la ética y la inversión en seguridad ya no son opcionales: la ciberseguridad debe verse como una inversión en continuidad, confianza y crecimiento. En un entorno donde la IA acelera la innovación y los riesgos, las organizaciones más preparadas podrán anticipar incidentes, responder sin frenar operaciones y proteger la relación con clientes, proveedores e inversores.
