Fuente: IGP
Contexto: en Perú, los nevados y glaciares de la Cordillera Blanca generan lagunas que alimentan ríos y, bajo lluvias extremas o El Niño, pueden desencadenar flujos de detritos y aluviones. Estos fenómenos representan riesgos para comunidades cercanas y requieren vigilancia permanente y alertas oportunas.
Qué se está haciendo: el Instituto Geofísico del Perú (IGP), del Ministerio del Ambiente, impulsa sistemas de monitoreo en las quebradas de la vertiente occidental de la Cordillera Blanca. Las áreas de Cojup, Casca, Llaca, Macón y Llanganuco ya cuentan con cámaras digitales de alta resolución y sensores de nivel instalados por profesionales del IGP. Estos dispositivos observan el movimiento de los flujos, miden su velocidad y estiman la altura alcanzada, para generar relaciones entre distancia y tiempo y estimar posibles impactos en zonas pobladas.
Uso de la información: la data obtenida se comunica al Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de Áncash, facilitando la activación de protocolos y la comunicación con la población expuesta. Con esa información se orienta la respuesta ante una emergencia y se coordina con las autoridades locales para reducir impactos.
Extensión y planes futuros: la iniciativa cuenta con el apoyo de la Mancomunidad Hatun Huaylas y el Gobierno Regional de Áncash, y ya se está replicando en otras quebradas de Arequipa. Además, se prevé ampliar la vigilancia a Piura y Tumbes. En la siguiente etapa (inicios de 2027) se contempla la instalación de sirenas en zonas urbanas vulnerables para transmitir alertas de forma directa y oportuna.
Impacto y visión: esta tecnología, desarrollada por el IGP, demuestra cómo la investigación científica y la innovación tecnológica pueden convertirse en herramientas concretas para anticipar peligros, reducir riesgos y proteger vidas. La columna de opinión de esta iniciativa subraya que la prevención nace del conocimiento, la tecnología y la coordinación entre instituciones y ciudadanía, para construir comunidades más seguras y un país más resiliente.
