Fuente: INS
En Perú, el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS) validaron dos sistemas innovadores para remover arsénico del agua destinada al consumo humano. Ambos dispositivos se sustentan en un medio adsorbente y contemplan una planta de tratamiento junto con un sistema de punto de uso para su aplicación directa en viviendas o comercios.
El sistema de punto de uso se puso a prueba en Candarave, Tacna, mientras que la planta, originalmente desarrollada en Humay (Pisco), fue mejorada y escalada para ampliar su cobertura y optimizar su funcionamiento. Se espera que ambas soluciones se implementen de forma ampliada durante la segunda mitad de 2026.
Los ensayos demostraron que los dos sistemas son eficaces para reducir el arsénico hasta niveles que cumplen la normativa nacional y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, alcanzaron un nivel de madurez tecnológica TRL 7, según la escala de CONCYTEC, lo que indica una validación en entorno relevante y preparación para una transferencia a producción y operación real.
El desarrollo recibió financiamiento de PROCIENCIA/CONCYTEC y contempla un seguimiento de al menos seis meses para evaluar desempeño, fiabilidad y impactos en comunidades. El equipo del INS, junto con el CENSOPAS, señala que estas tecnologías podrían ser evaluadas en otras zonas del país afectadas por arsénico en fuentes de agua, fortaleciendo la salud pública y la seguridad hídrica a nivel nacional.
Como afirma el químico Manuel Chávez, investigador del CENSOPAS-INS, avanzar en tecnologías que eliminen el arsénico aporta directamente a reducir la exposición de las poblaciones y a proteger la salud de las comunidades, especialmente en zonas rurales. Este avance demuestra la capacidad de la ciencia peruana para abordar retos ambientales y de salud con soluciones innovadoras y socialmente relevantes.
