Fuente: IIAP
La investigadora peruana Antonia Vela Díaz, del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), presentó avances, brechas y oportunidades de la piscicultura de especies nativas amazónicas en Perú durante un taller regional sobre el estado y perspectivas de las principales especies de peces comerciales cultivadas en la cuenca amazónica. El encuentro, celebrado del 10 al 13 de agosto en Alter do Chão (Pará, Brasil), reunió a especialistas de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela y dio lugar a una hoja de ruta regional para impulsar la acuicultura sostenible.
Principales resultados: la producción acuícola de peces amazónicos en Perú pasó de 1,004 toneladas en 2010 a 4,099.8 toneladas previstas para 2025, con gamitana, paco y paiche como protagonistas por su adaptabilidad y demanda. En particular, la producción de paiche creció de 99 toneladas en 2020 a 274 toneladas en 2024, y su valor pasó de 676,000 a 2.4 millones de dólares.
La exposición subrayó la relación entre piscicultura y seguridad alimentaria para comunidades amazónicas: en Loreto, el consumo alcanza 49.8 kg por habitante al año y en Ucayali 35.7 kg, por encima del promedio nacional de 17.3 kg. También destacó el papel de los sistemas acuícolas familiares y semiintensivos de bajo costo, que generan ingresos y abren oportunidades para mujeres, jóvenes y comunidades indígenas.
Desafíos y brechas persisten, como acceso limitado a alimentos balanceados, financiamiento, asistencia técnica, infraestructura y cadena de frío, así como retos en bioseguridad, trazabilidad, formalización y adaptación al cambio climático.
Entre las oportunidades se señalan la recirculación de agua (RAS), la tecnología biofloc y la acuicultura de precisión, junto con mejoras en la producción de alevinos, incorporación de nuevas especies nativas y desarrollo de productos con mayor valor agregado. La iniciativa regional, impulsada por FAO, Infopesca y Embrapa, busca fortalecer la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica, mejorar las cadenas de valor, conservar la biodiversidad y ampliar la cooperación en la cuenca.
