Fuente: IGP

La sismicidad en el Perú es alta y está vinculada a la interacción de las placas Nasca y Sudamericana. La subducción de Nasca bajo Sudamericana acumula y libera energía que da origen a los sismos frente a la costa. Este movimiento de placas también genera la deformación de la corteza y la formación de la Cordillera de los Andes, además de activar fallas tectónicas como Tambomachay, Huambo-Cabanaconde, Ichupampa, Huaytapallana, Altos del Mantaro, Moyobamba-Rioja, Quiches, Cordillera Blanca, Incapuquio y Moquegua.

Qué se está haciendo: el Ministerio del Ambiente (Minam) y el Instituto Geofísico del Perú (IGP) llevan a cabo monitoreo permanente de la actividad sísmica y generan información científica que ayuda a tomar decisiones para fortalecer la preparación de la población ante estos eventos.

Medidas clave para reducir riesgos: conocer las características del suelo de las viviendas, elegir materiales y técnicas constructivas adecuadas y mantener una cultura de preparación constante. Se desmiente el mito de que sismos moderados “liberan” energía; incluso sismos de magnitud moderada pueden ser peligrosos si no hay medidas preventivas.

En palabras del Dr. Hernando Tavera, jefe del IGP, la única herramienta efectiva frente a la naturaleza es la preparación y la construcción segura. Mantenerse informados y preparados salva vidas.

[View detail]