Fuente: CEPLAN
En el marco del XVI Simposio Internacional de Minería, celebrado en el Perú, se discutió cómo transformar los recursos mineros en desarrollo para la población. La mesa redonda El Reto de Transformar Recursos en Desarrollo reunió a autoridades, representantes de compañías del sector y especialistas en temas de gestión territorial y sostenibilidad, buscando convertir el potencial de la minería en beneficios concretos para las comunidades.
Uno de los mensajes centrales fue que el principal desafío no es la falta de recursos, sino la eficiencia en la gestión y ejecución de los proyectos. Se señaló que cerca del 65% de los proyectos financiados con recursos del canon minero permanecen paralizados, lo que resalta la necesidad de mejorar la gobernanza y la ejecución a nivel regional y local. A la par, se destacó el rol estratégico de la minería en la economía peruana, que aporta cerca del 10% del PIB, y el potencial de crecimiento del país —con mayor estabilidad y previsibilidad— para alcanzar tasas de crecimiento de hasta 6%.
La conversación enfatizó la dimensión social como factor determinante para la viabilidad de los proyectos mineros. Se discutieron temas como la conflictividad social, la gobernanza territorial y el uso eficiente de los recursos públicos. Los participantes coincidieron en que la minería debe fortalecer a proveedores locales y promover capacidades productivas en zonas de influencia, para traducir el potencial económico en mejoras concretas para la población y generar confianza entre el Estado, las empresas y las comunidades.
El encuentro contó con la participación de figuras como Giofianni Peirano, presidente del Consejo Directivo del Ceplan; Carlos Castro (Glencore), Rodrigo Darquea (BHP) y Steven Botts (Triple Flag Metals), con Claudia Cooper (Antamina) como moderadora. La discusión refleja el interés por un desarrollo más sostenible y una minería que contribuya de forma activa a la innovación, la tecnología y la cohesión social en el país.
Dato: el Simposio Internacional de Minería se realiza en el Perú desde 1994 y se ha consolidado como uno de los principales espacios de diálogo de la industria en América Latina, promoviendo intercambio de experiencias, innovación y desarrollo.
